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domingo, 1 de enero de 2012

SPACE TRUCKERS, TRANSPORTE ESPACIAL (SPACE TRUCKERS) [1995] DE STUART GORDON



Revisando mis viejos vídeos en busca de alguna película interesante de la que hablar encontré oculta entre la R de Robocop y la T de Terminator una pequeña joya cubierta de polvo, el tiempo había deteriorado este obsoleto soporte hasta hacer su visionado una prueba de paciencia repleta de incomodas arrugas y drops (los fans del VHS me comprenderán) aún así ha valido la pena. Voy a hablaros de un film menospreciado e injustamente vapuleado que creo merece algunas lineas en este vuestro Blog, ya sea por su ingenioso y divertidísimo diseño de producción, por el sentido del humor que destila su guión, por sus efectos especiales y de maquillaje, por su reparto con algunos nombres importantes e interesantes o por su director referente del género a veces obviado en sesudos libros de consulta en favor de otros elementos o “autores” de muy inferior talento e imaginación. Me llena de alegría y de satisfacción el poder presentar hoy “Space Truckers”


Nos encontramos en el año 2196, el hombre ha colonizado otros planetas, aunque la situación de la clase trabajadora no parecen haber cambiado demasiado. John Canyon (Dennis Hopper) pilota una Paquidermo 2000, nave de inspiración retro que nos recuerda a los monstruosos camiones que pueblan las polvorientas carreteras de los Estados Unidos (para que nos entendamos, un diablo sobre ruedas sideral). Es un vehículo antiguo y lento, pero nuestro intrépido protagonista está feliz pues es uno de los pocos transportistas espaciales que aún mantienen su independencia e integridad frente a “la compañía” gigantesca, avariciosa y corrupta empresa que lo monopoliza prácticamente todo en la galaxia incluido el sistema de transportes interestelar. Para ellos realiza un viaje desde Marte portando un cargamento de cerdos cuadrados genéticamente tratados (simpáticas y excéntricas criaturas fabricadas para la película en espuma y pelo de Yac, laboriosamente animadas combinando la acción de titiriteros y elementos mecánicos).

Al llegar a los muelles de carga, el miserable encargado de Inter Pork (George Wendt) rehusa pagarle a Canyon lo que le debe por su trabajo, alegando que ha llegado con la carga dos días mas tarde del tiempo límite estipulado, así comienza una pelea en la cantina de la estación espacial en la que se ven implicados el novato Mike Pucci (Stephen Dorff) y una de las camareras del local la bella Cindy (Debi Mazar), que resulta ser la seminovia de nuestro amigo el camionero. es por causa de todo este alboroto que deben abandonar el lugar lo antes posible, por lo que aceptan el encargo de un oscuro personaje consistente en remolcar unos misteriosos contenedores rumbo al planeta Tierra en el plazo mas breve posible, los tres se ponen en camino evitando temerariamente las rutas comerciales a fin de cumplir eficazmente con los objetivos de entrega.


Pero no cuentan con el hecho de que en las partes mas oscuras y siniestras del sistema solar se oculta al acecho de viajeros confiados el temible Capitán Mecano (Charles Dance) con su ejercito de violentos piratas siderales, Mecano resulta ser un ex científico de la compañía que en su día creo un arma mortífera para el nuevo y conspirador presidente de la tierra para después ser traicionado, medio desintegrado y abandonado a su suerte, causandole graves e irreparables daños físicos. El nombre del personaje (Al que también conoceremos como Macanudo) viene dado por la sustitución mecánica de los órganos y extremidades dañadas en el ataque (cuatro meses de trabajo llevo construir las ingeniosas prótesis de tres piezas que sustituían toda la parte izquierda del cuerpo del actor). 



El delincuente sideral con la libido desatada, se encapricha de la deliciosa Cindy que cede ante las proposiciones deshonestas de este a condición de que les deje libres tras el presumiblemente desagradable acto sexual, un sacrificio que tendrá que realizar si quiere ver a su terráquea madre (interpretada por Barbara Crampton) antes de ser intervenida a vida o muerte. Pero por si todo esto fuera poco existe otro “pequeño” problema, el cargamento de nuestros protagonistas dista mucho de ser inofensivo, Un batallón de Guerreros biomecánicos aguarda en el interior de los containers a la espera de activarse y causar el mayor caos, muerte y destrucción posibles. 


Space Truckers es una atípica coproducción entre Estados Unidos e Irlanda que tuvo su guión y storyboard de ganado porcino cuadrado, naves pirata estelares y restaurantes circulares rodando mas de tres años de mesa en mesa Hollywoodiense hasta que la tenacidad y obstinación de su director dieron el fruto deseado, de hecho es la primera película importante de ciencia ficción (25 millones de dólares de presupuesto) que se rodó en tierras Irlandesas. El artifice de la cinta es el genial Stuart Gordon, ese Astronauta infantil frustrado, trabajador incansable a veces infravalorado, forjado en campos de batalla teatrales (fundó en Chicago la Organic Theatre Company creando puestas en escena transgresoras durante 16 años) y las series B mas descacharrantes siempre con un toque personal de calidad que le distingue de otros autores mas abruptos afines a su obra. Guionista con algún que otro taquillazo en su curriculum (cariño he encogido a los niños) artesano del fantástico y director de esa joya del terror inspirada en un relato de H. P. Lovecraft  titulada “The Re-animator” clasicón indiscutible de los ochenta, fuente de inspiración para multitud de creadores posteriores y primera de sus múltiples colaboraciones con su amigo el director y productor Brian Yuzna. (Dagon; El dentista; Re-sonator) 

Dándole vida a los protagonistas de la historia, tenemos un reparto variopinto: el actor y director Dennis Hopper (Easy Rider, Terciopelo azul, Speed) recién salido de la megalomaniaca “Waterworld”, el primer enemigo serio del Blade cinematográfico Stephen Dorff, la bellísima y explosiva Debby (Uno de los nuestros) Mazar que por cierto pasa gran parte de la película en ropa interior (no es la primera ya tenemos el antecedente de Sigourney Weaver en la Narcissus) eso si siempre por exigencias del guión, el gran Charles Dance, actor Británico todo terreno recordado entre otras cosas por ser el affaire galáctico de la teniente Ripley en el “Alien 3” del hoy consagrado David Fincher, George Wendt (el orondo Norm Peterson de la serie de culto Cheers), Vernon Wells enemigo punk de Mad Max en la segunda entrega de la franquicia, y en un cameo final la actriz fetiche de Gordon, la siempre atractiva Barbara Crampton (Re-animator, Re-sonator, Castle Freak) una de las pocas mujeres que pueden presumir de haber recibido un cunnilingus fílmico por parte de una cabeza cercenada, concretamente la del Dr. Hill.

Space truckers tampoco fue una película barata a pesar de que en algunos momentos lo parece (y que conste que lo digo a modo de cumplido) de hecho es la cinta de mayor presupuesto realizada por Stuart Gordon hasta la fecha. Para su realización se construyeron enormes decorados en los estudios Ardmore, como por ejemplo la cafetería restaurante semicircular de la estación espacial, en forma de elipse para dar sensación de fuerza centrifuga en claro homenaje al 2001 de Kubrick (enfermeras aguardaban fuera del set de rodaje por si alguno de los extras sufría de mareos pues tenían que ademas de soportar la perspectiva sujetarse en los asientos de los extremos con arneses), o la nave hangar del Capitán Macanudo (1400 metros cuadrados) en la que se utilizaron setenta toneladas de andamios y placas de acero, reciclando incluso un Boeing 747 como atrezzo. Respecto a los Fx Mecánicos y de maquillaje de los que se encargaron Brian Johnson y Paul Gentry solo decir que son lo que se pretendía que fueran, de inspiración retrotecnológica con toques de excentricidad, a fin de fusionar el look mas futurista con las referencias mas costumbristas y cotidianas, resaltando por ejemplo el divertido chasis del villano fabricado en fibra y metacrilato en el que podemos ver el interior repleto de líquidos viscosos y leds, con un pene bionico que se activa a modo de motosierra de cuyo aspecto solo intuido tenemos una luz azul, ruido de motor y unos ojos desorbitados como referencia. 

El film evidentemente no es para todo el mundo, no es Sci-Fi seria, tampoco es ninguna montaña rusa de acción desenfrenada, pero es muy divertido, de esas películas que no se toman demasiado en serio a si mismas aunque al rascar su dura coraza contengan mas sustancia de la que en un principio pueda aparentar, ademas hay que aplaudir el duro trabajo del profesional Stuart Gordon, a la vieja usanza que como el camionero espacial del film no da su brazo a torcer, permaneciendo fiel a si mismo, haciendo lo que le gusta y lo que nos gusta a algunos, cine para soñar, reír y olvidar problemas durante un rato, nada mas y nada menos.

4 comentarios:

  1. Para pasar el rato. El actor Charles Dance siempre lo recordaré como el malo malísimo en la peli El Chico de Oro, de Eddie Murphy.

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    1. Y de El Último Gran Héroe con Schwarzenegger!!!

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  2. Correcto Raúl, pero es que en esa peli siempre me acuerdo más del asesino grandote con el hacha, el actor Tom Noonan, que en el año 87, interpretó a Franskentein en la joyita de culto "Una Pandilla Alucinante".

    Un saludo!!

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    1. Amigo, eres toda una enciclopedia viviente de cine!!!

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